Diferentes asociaciones templarias amenazan con acudir a los tribunales tras la cesión del histórico edificio del siglo XI, que lleva años sin utilizarse: "Su uso tiene que respetar sus raíces"
La Fundación de Cultura Islámica, aconfesional, pretende reabrir el espacio monumental al público y que sea un Centro de Estudios del Toledo islámico
Los templarios del siglo XXI se han levantado en armas contra el Ministerio de Cultura después de que este haya cedido la Casa del Temple de Toledo, del siglo XI, uno de los edificios más antiguos de la ciudad, a la Fundación de Cultura Islámica (Funci), la cual pretende volver a abrir el espacio al público como monumento y centro de estudios sobre el Toledo islámico.
La cesión demanial del inmueble, ejecutada el pasado noviembre por el Ministerio liderado de Ernest Urtasun, ha sentado muy mal a la Federación de Templarios de España, que agrupa a numerosas asociaciones templarias "formadas por miles de personas". "Lo consideramos una falta de respeto. El edificio tiene que respetar sus raíces", afirma a EL PERIÓDICO Fray José Navarro, maestre de la Orden Soberana del Pueblo Templario y uno de los fundadores de la Federación.
Vestigios califales
La Casa del Temple, situada en el casco Histórico de Toledo, muy cerca del Alcázar, tiene una arquitectura típicamente andalusí y fue en tiempos propiedad de la Orden de Los Templarios, tal como reconoce el catálogo de Patrimonio cultural de Castilla La Mancha, si bien guarda en su interior una gran cantidad de vestigios arquitectónicos del mundo califal y taifa.
Durante la historia ha tenido diferentes usos, desde casa-hospedería hasta restaurante o museo. En los últimos años el edificio entró en desuso hasta que en el año 2023 fue adquirido por el Ministerio de Cultura por su gran importancia tanto patrimonial como cultural.
"La licitación tendría que haber sido pública y no haberse dado a dedo, como creemos que se ha hecho. Nosotros somos apolíticos y no se trata de política ni de racisimo, se trata del honor de la Casa del Temple. Vemos algo muy feo que se lo den a una organización islámica", prosigue Navarro, que en nombre de su Orden ha enviado un requerimiento al Ministerio de Cultura para que informe de los detalles del expediente de la cesión, sus fundamentos jurídicos y si se ha abierto una convocatoria pública para la concesión del inmueble.
El apoyo de Abogados Cristianos
"Si encontramos algo irregular acudiremos a los tribunales, tenemos de nuestro lado a Abogados Cristianos", prosigue fray Navarro, que junto al resto de hermanos templarios ha solicitado su apoyo al arzobispo de Toledo, del que esperan que haga una pronunciación pública en su favor.
Los diferentes colectivos templarios de España –Pobres Caballeros y Damas de Cristo, Gran Orden de Santiago Apóstol, Caballeros y Damas de la Sangre de Cristo y Jerusalén, Ordo Supremus Militaris Templi Hierosolymiari y la Orden de Caballería Ancestral Internacional Templaria, entre otros– se basan en la tradición de la Orden nacida en el siglo XII para proteger el Camino Santo a Jerusalén y buscan "proteger su huella cultural, histórica y de valores, pero dentro del siglo XXI".
"Nosotros no somos caballeros, ni soldados, ni frailes, pero defendemos los valores cristianos aplicados a una sociedad moderna. Luchamos por el temple y la unión, y colaboramos con la sociedad civil, ayudamos por necesidad. El corazón nos manda, luchamos contra las injusticias sociales y ayudamos al necesitado", explican Pepe Ángeles y José María Martín en una cafetería a pocos metros de la Casa del Temple.

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