Durante la guerra de la Confederación Argentina contra la Banda Oriental del Uruguay, la escuadrilla al mando del Almirante Guillermo Brown salió en persecución de unidades de la escuadra de Fructuoso Rivera, bajo las órdenes del Coronel italiano Giuseppe Garibaldi, que se desplazaban por el río Paraná.
El choque se va a producir en Costa Brava, un lugar sobre el río Paraná, límite de Entre Ríos y Corrientes.
Las unidades principales de la Confederación Argentina eran el bergantín “Echagüe”, el bergantín goleta “Americano”, la barca de dos gavias “Chacabuco”, el bergantín goleta “Republicano” y la goleta “9 de Julio”; en tanto que las fuerzas de apoyo estaban compuestas por la goleta “La Argentina”, la goleta “Libertad”, el “Santafecino” y el cúter “Federal”.
En suma, la fuerza de Brown estaba constituida por 7 unidades de guerra y 3 auxiliares, tripulados por unos 730 hombres, incluidos 100 Infantes de Marina. Sus oficiales, veteranos de otras luchas, tenían alta jerarquía y demostraron su valor. Además, estaban bien equipados, con médicos y medicamentos.
La escuadrilla oriental, en tanto, estaba compuesta por la corbeta “Constitución”, el bergantín “Pereyra”, el bergantín goleta “Joven Esteban”, el lanchón balandra “Caa-Guazú”, tres balleneras, el buque hospital “Mercedes” y cuatro embarcaciones mercantes correntinas apresadas. Contaba con aproximadamente 420 hombres incluidos 50 Infantes de Marina.
Cuando las unidades argentinas entraron a distancia de tiro de las orientales, Garibaldi abrió fuego.
La respuesta Argentina fue inmediata, y el líder italiano soporto estoicamente la embestida.
Garibaldi estaba en serios problemas apremiado por la escasez de munición, la elevada pérdida de gente y el mal estado de sus unidades de combate.
Signada su suerte por la deserción de su personal, que huyó en un par de buques o por tierra, a media mañana del 16 Garibaldi decidió abandonar la lucha y se retiró en tres balleneras en dirección a Esquina. Luego hizo volar a la “Constitución”, al “Pereyra” y al “Joven Esteban”, que no se hundió, para no entregárselos a Brown, y escapó a tierra firme. Los argentinos, al querer perseguirlo para ultimarlo, fueron detenidos por Brown: “Garibaldi es un valiente, dejen que se salve y que Dios lo ayude”, habría dicho.
Otras versiones no son tan amables con el italiano:
En el Archivo General de la Nación – AGN está la copia manuscrita que Brown envió a Rosas.
Fondo: "Guerra" - Legajo "Almirante Brown" - 1842. Sala VII.
En la misma Brown describe a Garibaldi
y sus hombres como :
“piratas, saqueando y destruyendo sin piedad (….)
sin respeto alguno por mujeres y niños y (…..)
alejado de todo principio cristiano”

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